
Este es mi quinto proyecto que incluye tela de vaqueros reciclada. El que tire un pantalón vaquero, tiene delito...
Las pasadas navidades, como fuí una chica muy buena, los Reyes Magos me trajeron una chefito (chef-o-matic) que me ha venido genial. Es con la que hago el pan a diario para mi familia (la programo para que funcione por la noche y amanecemos con el pan recién hecho). El mejor sitio que encontré para ponerla en la cocina era encima de la vitrocerámica.
Para no arañarla le ponía un pañito de cocina abajo, pero en casa de una crochetillera no se pueden permitir esas cosas. Con un trocito de tela vaquera, que ya sabéis de donde saco, me ha salido este tapete.
Cuando está puesto todo en su sitio, la tela no se ve, porque queda debajo de la máquina, pero es que he usado un hilo sobrante que tenía y no me iba a llegar para hacer el tapete entero de ganchillo.
He matado dos pájaros de un tiro: ahora tengo mi tapete y ha disminuido el volumen de los restos que me queda en mis cajitas.
La puntilla salió sobre la marcha así que no tengo esquema pero si hay alguien interesado puedo intentar hacerle un dibujito. Sólo tenéis que dejarme un comentario.
Aquí detalle de la esquina.
